martes, 17 de mayo de 2016

Visita/Excursión a Auschwitz-Birkenau desde Cracovia

Una excursión de un día a Auswchwitz, posiblemente, es de las visitas más realizadas por los viajeros que exploramos Polonia. Además de su importancia histórica, es una visita de fácil acceso que se puede hacer en un día desde Cracovia, pues se encuentra muy cerquita, aproximadamente a unos 60-70 km de distancia. 


En este post os explicamos como fue nuestra visita.


Visita/Excursión a Auschwitz-Birkenau desde Cracovia



Para llegar al campo de concentración de Auschwitz-Birkenau, hay diferentes formas de desplazarse:



1. Autobús: es la forma más económica de llegar y la que nosotros elegimos. Para llegar a la estación de autobuses hay que ir dirección estación central de trenes Krakow Glowny y, desde allí, seguir las indicaciones, está justo por detrás de ésta. Una vez llegamos a la estación preguntamos en la ventanilla por Oswieçim Muzeum, que es la parada que te deja en la puerta del campo de concentración. Al ser invierno imagino que habría muchos menos turistas, por lo que en lugar de un autobús grande nos pusieron un micro-bus que en menos de 60 minutos estaba allí ¡Podríamos decir que no iba muy lento!
La vuelta fue en un autobús grande que salía de la misma puerta del campo de concentración de Auschwitz y, esta vez, tardamos una hora y cuarto aproximadamente. Recuerdo ese viaje porque parecía que estábamos en una nevera, con lo calentitos que íbamos a la ida. 
Para la ida, cada 15-20 minutos sale un autobús hacia Oswieçim. El precio d de sunos 15 ZLT (2016), unos 3€ por trayecto. Si visitáis Polonia en una época donde el turismo es mayor, cuidado con los autobuses, pues hay que asegurarse un sitio, así que recomendamos salir con algo de antelación. Para la vuelta las salidas entre autobús y autobús eran con algo más de espera, así que cuando llegues fíjate bien en los horarios y sobretodo en la hora que pasa el último bus de vuelta. 

2. Tren: es una buena opción y sigue siendo económica, aunque es más caro que ir en autobús. La estación principal desde donde tomar el tren es Krakow Glowny. Justo al lado de la estación de autobuses, pero el autobús tiene una parada propia para el acceso al campo de concentración. La duración del viaje es de una media hora, es decir que tarda menos que el autobús, aunque la parada es en la estación central de Oswieçim, por lo que aún nos faltará un paseo de 20 minutos para llegar a la puerta de acceso a Auschwitz. Lo particular de esta elección, es que el viajero hace el mismo trayecto que las pobres personas que se dirigían a Auschwitz con la ilusión de llegar a un lugar mejor, sin saber que iban a ser condenados a morir o a la esclavitud. Esta opción puede resultar muy agradable en verano, pero a -10 grados no nos hizo mucha gracia probar. 

3. Alquiler vehículo: dirección Oswieçim, que es el pueblo más cercano al campo de concentración. Además, esta bien señalizado. Entiendo que es una opción cómoda y sobretodo, aprovechable siempre que viajen 4 personas. 

4. Contratar una excursión de un día: Esta opción la descartamos directamente porque no entra dentro de nuestro estilo y encarece mucho el viaje, en general. Por lo que he podido ver, las excursiones tienen un valor de unos 35€, aunque eso sí, es la forma más sencilla. No tienes que preocuparte por nada de nada, pues ellos te lo organizan todo, trayecto-desplazamiento, guía, solución de problemas diversos...  A nosotros nos gusta sentirnos autóctonos del lugar y creemos que viajando por nuestra cuenta nos acercamos más a ello. Sé que seguramente en una excursión me enteraría de más cosas interesantes pero somos autodidactas y me siento más satisfecha cuando consigo, desde mi punto de vista, más por menos. 

Nuestro hotel estaba situado muy cerca de la estación central, así que en unos 5 minutos estábamos en la entrada de la estación de autobuses. Nada más llegar fuimos directos a la ventanilla, comentamos el destino de Oswieçim Museum que habíamos leído en otros blogs y nos entregó un tíquet en papel. En éste ponía la plataforma de salida y la hora, así que allá fuimos. Tuvimos que esperar sólo 10 minuto y el micro-bus llegó a la zona de de salida, nos montamos todos y en 5 minutos estábamos dirección al campo de concentración. 

Nada más llegar nos tocó hacer cola para entrar y no fue muy agradable porque hacía un frío de muerte. Mientras Adrià hacia cola, yo fui más lista y me dirigí a ver que había en la puerta anexa al lugar de la entrada principal, donde hacia bastante menos frío. La verdad que la escapatoria estuvo muy bien porque por 4 ZLT compré una guía en Español, lo que viene a ser 1€. La guía explica todo lo que se puede ver en el campo y muy bien detallado, lugar por lugar, para no perderte. Incluye también el Campo 2 de Auschwitz-Birkenau. Además, me fijé en lo que iba comentado la visita guiada y la verdad que nuestra guía no tenía nada que envidiar, el único problema es que no respondía preguntas, Claro! 

Ropa que llevaban las personas encerradas
El frío era importante y al sentirlo en el cuerpo, mi mente viajó a aquel momento, pensé en las bajas temperaturas que tuvieron que pasar todas las personas que sufrieron y murieron en ese lugar, además de los malos tratos. Muchos de ellos murieron de frío y por las malas condiciones de salubridad del lugar, sin tener en cuenta los que murieron asesinados y bajo torturas.  La sensación al entrar al campo fue muy dura. Recomendaría, aunque sea más difícil la visita, hacerla en invierno para sentir que era vivir en esas condiciones extremas. Visitando el campo, en uno de los pabellones museo, están expuestas las ropas de los torturadores-asesinos y los torturados.  Mientras unos llevaban un traje de ropa militar y un largo abrigo de paño de color verdoso, los otros iban con un simple pijama de rallas cogido con cuerdas, de una sola capa, tal y como se ve en la foto. 







Barracón de Fusilamiento

Las salas-museo tienen en exposición diferentes objetos junto a explicaciones de la historia que representan. Las habitaciones, los baños... están ambientados en el momento y muestran su  evolución durante los años que estuvo en uso el campo de concentración. Lo más duro está en el último barracón, donde está el muro de fusilamiento y las cárceles donde torturaban a los que cometían delitos, como pueda ser robar una manzana, un motivo más que justificado, por los nazis, para asesinar a alguien. La verdad que no entiendo la mente de esta gente y el poder de persuasión que tenía Hitler en todo lo que inventó.

Una vez realizada la visita a la zona más antigua edificada, se puede seguir a la zona dos, que sería Auschwitz-Birkenau II. Esta situado a unos 3 km del lugar y para llegar allí sólo hace falta esperar al autobús gratuito que hace infinitos viajes de ida y vuelta cada día, para trasladar a los visitantes de un campo al otro. 
En la zona 2 del campo se pueden visitar las cámaras de gas donde los nazis mataban a multitudes de personas a la vez. Al llegar les engañaban diciéndoles que se desnudaran y se quitaran todos los objetos de valor, con el fin de recibir una gratificante ducha después del largo viaje. Una vez entraban, ya no volvían a salir. 


Objetos de las personas que llegaban al campo
A las 14 horas, más o menos, finalizamos la visita a ambos campos. El motivo de la retirada también fue el frío, pues llevábamos muchas horas caminando a la intemperie y necesitábamos descansar algo para poder seguir. No sabíamos bien bien, de donde salía el autobús de vuelta, lo que sí sabíamos es que no era del mismo lugar que la llegada. En la entrada del campo vimos un letrero que ponía Krakow y 14.30, así que esperamos y a esa hora llegó un autobús que efectivamente nos devolvía a Cracovia, menos mal que fue rápido. 





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