martes, 20 de septiembre de 2016

Enamorarse de Nikko es muy fácil!

¿Qué ver y qué hacer en un día?

Nikko (que significa 'luz del sol') es una de esas visitas que encuentras en casi todos los itinerarios por Japón. El principal motivo es su patrimonio. Allí encontraréis un conjunto de santuarios y templos declarados patrimonio del la humanidad por la UNESCO en el año 1999. Además, está situada en un lugar privilegiado, totalmente rodeada de montañas.

Pagoda del templo Toshogu
Nikko se encuentra a 120-130 km de Tokio, lo que facilita la visita en un sólo día, aunque hay que madrugar un poquito!
Aquí os dejamos un mapa con los lugares de interés.


¿Cómo llegar? 

En Japón el transporte es un mundo a parte para nosotros. Gracias al tren bala y a la extrema organización de este país, hace que los imprevistos casi ni existan. 
Nosotros llegamos con la línea JR, pues fue el primer día de activación de nuestro JR Pass. Si todavía no sabes que es esto del JR Pass, aquí te dejamos un enlace donde te lo explicamos. Recuerda que puedes ver los horarios en la web de hyperdia
Con la línea JR hay que hacer transbordo en Utsonomiya (normalmente de unos 10 minutos aunque ya veréis que es muy sencillo). Desde Tokio a Utsonomiya fuimos en tren bala y desde aquí cogimos la JR Nikko Line. El trayecto dura alrededor de 2 horas. 
Existen otras opciones, aunque si dispones de JR Pass mejor no plantearlo, pues de esta forma entra dentro del pase. 
Para los que no dispongan de JR Pass, existe la línea Tobu que conecta directamente desde la estación de Asakusa con la estación Tobu de Nikko. Es la forma más cómoda de llegar (aunque tarda también unas dos horas) y el precio ronda los 1400 yenes. Además, por unos 2800 yenes puedes escoger un tren exprés limitado 'Kegon' que en poco menos de hora y media te dejará en tu destino. 

Para llegar la zona de templos hay un autobús desde la parada de autobús que se encuentra al lado de la estación de tren. También puedes ahorrarte unos euros e ir andando, cómo nosotros! En 30 agradables minutos habrás llegado a tu destino, no hay pérdida para llegar. 
Visitando el templo Toshogu (Sanjinkos o almacenes sagrados del templo)
¿Qué ver?

En Nikko hay muchos templos y mucha naturaleza, así que un día allí es justo para verlo todo aunque hay muchos campeones que lo hacen. En nuestro caso preferimos quedarnos descubriendo el pueblo aunque existen otras opciones que ahora comentaremos.

1. Conocer el secreto de la sabiduría en el santurario Tōshōgū, dónde encontraréis tallados los tres monos sabios (Mizaru, Kikazaru y Iwazaru) . Cómo sabréis, uno de los monos no oye, otro no ve y otro no habla. La leyenda más conocida es la explica que los tres monos representan la prudencia de no ver ni oír las maldades, así como la no voluntad de no hablar mal de nadie. Existen otras leyendas pero ésta es la que más me gusta a mí en su significado, así que me quedo con ella.
Este santuario fue construido a principios del año 1600 y es el más visitado de Nikko. 
Este conjunto se  compone también de una pagoda de cinco pisos, un gran Toori de piedra que te advierte del acceso al templo, los sanjinkos que son almacenes sagrados, la Tumba de Leyasu y otros relieves importantes. Es un santuario sintoísta precioso. 
La entrada nos costó 1300 Yenes. Existe la posibilidad de comprar entrada combinada pero este santuario tiene suplemento en el precio de ésta, por eso decidimos sólo entrar en este templo y no comprar ninguna entrada más. 




3. Visitar los tres budas del templo Rinnoji


4. Cruzar el puente Shinkyo o el puente sagrado del río Daiya. La leyenda dice que fue construido por dos serpientes. Para cruzar el puente hay que pagar 300 yenes aunque para verlo desde fuera no hay que pagar nada. Nosotros escogimos la segunda opción, claro está. 

5. Comer un buen plato de Ramen. Fue la opción más barata que encontramos y estaba delicioso. Fue en un restaurante calle abajo desde el puente Shinkyo. 

6. Llegar a la zona de templos mediante un paseo agradable desde la estación de tren, así puedes aprovechar para visitar el pueblo y dejarte llevar por sus calles, todas las casitas son bajas y están envueltas por montañas, así que porqué no disfrutar también de algo tan simple?

7. Subir hasta el lago Chuzenji y las cataratas Kegon. En un hora en autobús podéis acceder al lugar. Nosotros no fuimos porque queríamos hacer las visitas más relejados pero cómo siempre pasa, esto va a gustos, así que aquí os dejamos también la recomendación. 

8. Disfrutar del Nikko National Park. Nada más pasar el puente encontrarás unas escaleras que dan acceso a él. Nikko es el lugar dónde más tonalidades verdosas he visto. 

9. Probar un Taiyaki. Son unos dulces en forma de pez. Encontramos bastantes puestos dónde los vendían, como en otros lugares claro está. Personalmente no nos gustó nada pero no podíamos no probarlo, no?

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