lunes, 18 de septiembre de 2017

Nuestra ruta de 2 meses por India y Nepal


La primera etapa de nuestra ruta al mundo se la hemos dedicado a India y Nepal. India es y será mi país por excelencia, así que qué mejor que iniciar nuestro viaje por aquí.
Un lugar ya conocido pero del que únicamente había visitado el norte del país, Rajastán y Ciudades Espirituales. Para la tercera vez en el país, teníamos pensado viajar por el sur de India, un territorio totalmente desconocido para  nosotros y del que nos habían dicho que no tenía nada que ver con el norte. Así que allí fuimos para investigar si era verdad esta premisa. Si queréis más información, sobre rutas, qué visitar, alojamiento... os dejamos el enlace a nuestra página de INDIA.



Nuestro viaje empezó el 14 de abril del 2017, creo que esta fecha quedará grabada en mi memoria durante toda mi vida, al igual que tenemos nuestro día especial del cumpleaños, yo recordaré esta fecha como el día que empezó el sueño de mi vida y transformé en realidad aquello que nunca había pensado que un día podría llegar hacer. Y no es que no pudiera haber tomado la decisión antes, por qué la decisión la pude tomar siempre, pero hay un momento, un punto de inflexión en que te decides y listo. Sólo hace falta eso, decirse a hacerlo real. 

Volviendo al tema que recoge el nombre del post, hoy os presentamos la ruta que hemos hecho durante los dos primeros meses del viaje.

Duración: 14/04/2017 al 14/06/2017

¿Por qué esta ruta? 

Tenía claro que esta vez quería concentrar los máximos esfuerzos en la zona sur y centro del país. Además quería añadir ciudades que fueran muy poco o nada turísticas. 

Nuestro vuelo llegó a Mumbai, la capital financiera de India. Mumbai nos gustó mucho, una ciudad que contrasta cultura y edificios victorianos. Eso sí, el presupuesto mochilero es algo más alto, sobretodo en lo referido al alojamiento. 

Después de Mumbai, nos dirigimos a descansar unos días en Goa. Pasamos tres noches en Palolem y disfrutamos de sus playas con vacas ;) Aquí no pudimos movernos mucho dado que Adrià enfermó unos días con problemas de barriga, algo típico en la India, verdad? 

Seguimos bajando por la costa hasta llegar al estado de Kerala, famoso por su partido comunista y sus canales de agua. Aquí pasamos unos días en Allepey, donde también disfrutamos de una jornada de playa a la 'India'.

De Kerala nos dirigimos a Madurai, para conocer el famoso templo Meenakshi. La verdad es que me encantó, está franqueado por 4 grandes torres.

La siguiente parada fue sólo de un día. Una jornada cansada entre dos noches de tren. Llegamos a Mysore para conocer su famoso palacio bajo un sol infernal.
La fachada prircipal del palacio

Después de Mysore nos dirigimos a Hampi, el pueblo que más me ha gustado de este viaje a India. Rodeado de templos hermosos, no sólo tiene esto para ofrecer. Vale la pena alquilar una moto y conocer los alrededores, pueblos, lagos...
¿Se puede estar más feliz?

Después de Hampi, fuimos a visitar la fundación Vicente Ferrer, donde quedamos encantados durante los 4 días que estuvimos de visita. Nos enseñaron todos los proyectos y pasé unos días únicos, viendo cómo la fundación había mejorado la vida de las personas en la región. Una experiencia que recomiendo encarecidamente a todo el mundo para luego poder valorar de forma individual el proyecto. 
Acompañada de mujeres que luchan por su empoderamiento en la sociedad. Son increíblemente fuertes!

De la ciudad de los templos nos dirigimos a dos ciudades de mayoría musulmana con muy poco turismo. La primera parada fue en Bidar, para conocer su fuerte. El estado no es muy bueno pero es enorme y muy bonito. Eso sí, allí no veréis ni a un turista y eso se nota. 


Fachada de la tumba principal del complejo

Después fuimos a Hyderabad, que aunque es una gran ciudad del centro de la India me gustó mucho. Además, allí comimos el mejor pollo tandoori del viaje y el más barato, el secreto lo guarda el 'Gran Hotel', este es el nombre del mejor restaurante que probé en la India. Además el precio es inmejorable, se nota que no es una ciudad muy visitada por occidentales, en cambio, si goza de un gran turismo interno. 
El Charminar en el Old Town de Hyderabad, el emblema de la ciudad.

Nuestro objetivo en el viaje era llegar a Darjeeling para entrar a Nepal por Kavarvitta. Para no hacer el viaje tan pesado hicimos una parada de 4 días para conocer Bhubeniswar y Puri. Finalmente, fueron una grata sorpresa y aquí tampoco encontramos nada de turismo occidental.


Uno de los templos más importantes de Bhubaneswar.

La última parada en India para la primera parte del viaje la hicimos en lo alto de las montañas, en Darjeeling. Famosa por sus plantaciones de té y por sus grandes vistas a los Himalayas, aunque para esto segundo hay que acertar en la época.

Templo Hinduista-Budista de Darjeeling

Tras un mes y medio en la India, finalmente entramos a Nepal, donde por problemas de tiempo, sólo pudimos estar 18 días. Las bases centrales fueron Kathmandú, para conocer la capital de Nepal y dos ciudades muy famosas pro sus dubar square, que son Patán y Bhaktapur. 


La Durbar Square de Patán

De aqúi nos dirigimos por una carretera tortuosa hasta Pokhara, en campo base para los trekking por los Annapurna, donde disfruté de la mejor experiencia en Nepal gracias al Poon Hill Trekking.
Pico Annapurna Sur, claramente indescriptible!


Finalmente, volvimos a entrar a India para llegar a Nueva Delhi, de donde despegaba nuestro vuelo a Ho CHi MInh.  Ya era mi tercera vez en Delhi y esta vez tenía la sensación de estar en casa. 

En resumen, discrepo de las opiniones que dicen que India del Sur es diferente a India del norte. No sé si fue porque estuvimos más tiempo viajando por ella esta vez pero me resultó igual de intensa e, incluso, más en algunos momentos.

Esperamos que os haya gustado el post y nos ayudéis a compartir en las redes sociales.


GRACIAS :)


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